lunes, 18 de octubre de 2010

Efer algún día entenderá que no lo odio, resulta simplemente que me encanta joderlo.


EfeR: me siento genial =) dice:
*hola
rosario dice:
*qué quieres?
EfeR: me siento genial =) dice:
*nada
rosario dice:
*entonces por qué jodidos jodes saludando?
EfeR: me siento genial =) dice:
*no pensé q te enojaba tanto, no te preocupes no lo volveré a hacer
rosario dice:
*Realmente me estresas, pero no puedo negar ni ocultar que tu nick me estresa mucho más...
EfeR: me siento genial =) dice:
*te estreso?
rosario dice:
*no, te mentí, en realidad me das igual
EfeR: me siento genial =) dice:
*a mí también
rosario dice:
*es normal que tú también te des igual
EfeR: me siento genial =) dice:
*como q me doi igual...
rosario dice:
*Me encantaría explicarte el por qué te das igual, pero me da mucha flojera teclear para ti... adiós.
EfeR: me siento genial =) dice:
*q mal...

martes, 12 de octubre de 2010

CARTA A UN HIJO DE PUTA

¿Sabes que he pensado decirte que aún te amo y luego mandarte a la mierda?, ¿Que no he podido encontrar alguien como tú?, ¿Y que apostaría ganarme otro infierno si me equivoco?. ¿Sabes que desde que te largaste perdí la media sonrisa que me quedaba, las mil cosquillas, y la inocencia que me ayudaste a descubrir?. ¿Sabes que me quedo pegada como imbécil mirando tu carnet universitario que una vez me regalaste?, ¿Sabes que me empezó llegar al pincho Alejandro Sanz desde que la princesa rosada fugó a no sé dónde carajos para fumar marihuana con Bauhaus a todo volumen?.

Reducí mis reducidos amigos. Comenzó a divertirme violentamente romper corazones. Mandar a la mierda se volvió en mi última respuesta. Me repito que te odio, y lo peor de todo es que en años no he logrado conseguirlo. A veces imagino que regresarás con un perdón bajo la manga, y que un minuto bastará para reconstruir todo de nuevo, dirás que me amas, y yo responderé con una gran sonrisa lo mismo... Y entonces seguiré mirando el techo y terminaré por darme cuenta -una puta vez más- que estaba soñando con los ojos bien abiertos.

Ay, hijo de puta, estoy harta de toparme con tu madre, tía, primo, prima, hasta ellos están metidos en este cuento de mierda.

¿Eres feliz?, ¿If you leave me now, te sigue gustando?, pues a mí ya no. Chicago eres tú, y más allá de eso sus canciones amaneradas empezaron a aburrirme en exceso.

¿La amas?, ¿Te casarás con ella?, ¿Te es fiel?, ¿Le eres fiel?, ¿Sabe que fui parte de tu vida?. Puta madre, estamos enjaulados de mentiras.

No sé, pero hay un trozito de arena que me indica que esto aún no ha terminado. Qué carajos.

Bueno, te contaré que desde aquella despedida han pasado algunos intentos, que se quedaron en eso, en simples y fallidos intentos. No he durado más de dos meses con ninguno. Fueron ellos, quizá fui yo, no sé y la verdad no me interesa.

No surprises... No surprises...
He bajado de peso, mi cabello está más largo, tengo el mismo cerquillo que te gustaba despeinar, sigo desayunando un cigarrillo. Sigo renegona, desesperada, desesperante, perfeccionista, y despreocupada. Todo igual. ¿Y tú?

Hace un par de días subí las escaleras de mi casa y fue inevitable cachetear a los recuerdos. Me detuve y nos vi de nuevo. Ahí estábamos... parados, sentados, semi echados, amándonos, sintiéndonos, dibujándonos, jurándonos una frasecita de amor eterno. Ahí estábamos, poniéndole nombre al hijo que nunca tendremos, planificando un futuro que nunca existió. Ahí estábamos. Sólo existían tus ojos y los míos, los demás eran el humo que botaba de algún cigarro. Eramos tú y yo, y un hermoso pensamiento llamada "Axel Mariano". Eran tus zapatos encima de los míos al bailar, una cartita doblada en cuatro, mi lengua en tu oído, el abrazo más sincero.

Pero el tiempo nos cambió, o quizá fue una media vuelta forzada a dar. Ahora juras amor a otra, mientras yo me pregunto: ¿Ahora quién jodidos vendrá?.

Míranos ahora. Ya no estás. Y sin embargo, yo aquí escribiéndote una carta que nunca leerás.

domingo, 19 de septiembre de 2010

ESTADO DE COMA


Somos consuelo de un momento,
elemento indispensable de un instante.
Pasajeros sin rumbo de un destino inerte que enloquece al despertar.

Conoces el camino de memoria,
y si no, te preocupas por hallarlo.
Siempre por el mismo sentido,
el que más rápido te mate.

Somos cómplices de un grito.
El silencio nuestro más cobarde enemigo.

Ganadores de una injusticia,
el fracaso de la victoria ajena...

De pronto, miras a tu lado y encuentras un sujeto atropellado.
Volvemos a ser niños. Volvemos a un estado de coma.

MALDITA PUERTA


Sólo se ve un retazo de luz larga, un ambiente oscuro y cálidamente frío.
¡No entres! Si entras no saldrás jamás.

Te observa desde adentro. No temas, presiente tu miedo, tiene acceso al ritmo de tus latidos, maneja tu desesperación. No tiene una descripción exacta. No se deja ver. No tiene forma.
Se alimenta de tu miedo, y dentro de poco beberá de tu oxidada sangre.

Piénsalo, si entras ya no saldrás... vivo.

Preferiste una desafiante entrada que un cobarde retroceso. Ya estás dentro. La oscuridad no te deja ver, te aturde con risas burlonas, mientras va caminando alrededor tuyo. Tratas de encontrarlo en dirección a lo que dice, te desesperas, te enloqueces dando vueltas, dibujando un círculo invisible con los pasos que van marcando tu último instante en la tierra de los que tocan y pueden ser tocados.

Siempre más inteligente que tú. Nunca pudiste demostrarle lo contrario.

Cada vez más cerca. El brillo de su sonrisa roja enfocada en ti. Tanto dar vueltas sientes el suelo como olas. Ves su reflejo con la poca luz que enfoca desde afuera, es exactamente a lo pensado, no tiene forma exacta.

Sientes su presencia delante tuyo, su aliento te roza la piel. Sabía que ganaría, siempre anheló ese momento.

Tu mano apoyada en una esquina siente una espesa humedad, la acercas a tu rostro y reconoces el olor a sangre fresca. Sabe que dentro de poco también pasará a ser un espeso charco más.

Sabe lo que le espera. Recuerda a los que quiere, y a los que no también... Cierra los ojos y decide hacerlo ganar.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Nueva vida. Nueva comida.

Cuando una cosa acaba, otra comienza...
Nueva vida. Nueva comida.

jueves, 19 de agosto de 2010


Vamos a dar una vuelta al cielo, para ver lo que es eterno.